Construir una vivienda con poco dinero no solo es posible, sino que cada vez más personas lo logran con buenos resultados. Sin embargo, el camino está lleno de trampas que pueden hacer que una casa “económica” termine costando mucho más de lo previsto. En nuestro estudio de arquitectura hemos visto cómo pequeños errores de planificación o decisiones mal asesoradas disparan el presupuesto final sin que el cliente se dé cuenta.
Si estás pensando en hacerte una casa barata en Cantabria, esta guía te ayudará a evitar los errores más comunes y te orientará hacia un proyecto ajustado, funcional y sin sobresaltos.
1. Diseñar más metros de los que necesitas
Una de las decisiones que más encarecen una vivienda desde el inicio es construir más metros cuadrados de los realmente necesarios. Muchas veces, por inercia o por “dejar espacio por si acaso”, se proyectan casas grandes que luego resultan difíciles de calentar, limpiar o mantener. Cada metro adicional supone más cimentación, más estructura, más revestimientos y más impuestos.
💡 Solución: Si tu presupuesto es limitado, lo más inteligente es apostar por un diseño compacto, bien distribuido y ajustado a tu estilo de vida real. No necesitas más metros, sino mejores ideas. En nuestro estudio nos especializamos en viviendas eficientes donde cada rincón tiene un propósito.
2. No comparar presupuestos de constructoras
No pedir al menos tres presupuestos distintos es uno de los errores más caros. Hay empresas que presentan precios atractivos al principio, pero luego aplican sobrecostes en fases posteriores. Otras, directamente, inflan las partidas porque asumen que nadie las va a revisar.
💡 Solución: Como arquitectos, no solo diseñamos: te acompañamos en la comparación técnica de presupuestos y te ayudamos a entender las diferencias reales. Conocemos el mercado de la construcción en Cantabria y podemos recomendar profesionales serios y eficientes para que no pagues de más.
3. Elegir materiales sin tener en cuenta el mantenimiento
Al enfrentarse a un presupuesto ajustado, es fácil caer en la tentación de escoger los materiales más económicos del mercado. Sin embargo, muchos de esos productos requieren mantenimientos frecuentes, se deterioran con rapidez o directamente no ofrecen buenas prestaciones.
💡 Solución: Lo importante no es el precio inicial, sino el coste total a lo largo de los años. Nosotros te ayudamos a elegir materiales que sean accesibles, pero duraderos y adecuados para el clima cántabro. Porque construir barato no significa resignarse a lo mediocre.
4. No consultar la normativa antes de comprar el terreno
Muchos promotores particulares compran fincas “baratas” sin comprobar si se puede construir en ellas. Lo que parece una buena oportunidad puede convertirse en un pozo sin fondo si hay restricciones urbanísticas, protecciones ambientales o falta de accesos legales.
💡 Solución: Antes de gastar un euro, consúltanos. Revisamos gratuitamente la normativa urbanística de tu terreno, analizamos su edificabilidad y te informamos de lo que se puede hacer… y de lo que no. Así evitas sorpresas y compras con seguridad.
5. Pensar que una casa prefabricada siempre es más barata
Las casas modulares están de moda y se presentan como una solución rápida y económica. Pero no todas son tan baratas como prometen. Algunas necesitan grúas especiales, otras requieren cimentaciones costosas o ajustes normativos que implican proyectos técnicos casi iguales a los de una vivienda convencional.
💡 Solución: Nosotros podemos ayudarte a evaluar si una casa prefabricada es realmente rentable en tu caso, teniendo en cuenta el terreno, la normativa local y los costes asociados. Si encaja, genial. Si no, te ofrecemos alternativas igual de económicas y mejor adaptadas.
6. Subestimar los gastos “ocultos” del proyecto
Al hacer cálculos por tu cuenta, probablemente consideres solo lo que cuesta la obra. Pero hay muchos gastos asociados que no se ven a simple vista: licencias, tasas municipales, acometidas, seguros, estudios geotécnicos, honorarios técnicos… y todos son obligatorios.
💡 Solución: Desde el principio, elaboramos contigo un presupuesto global realista, que incluye no solo la construcción sino todos los costes asociados. Así puedes planificar con tranquilidad y no te llevas sorpresas desagradables a mitad del proceso.
7. No contar con dirección técnica profesional
Algunas personas, buscando ahorrar, prescinden del arquitecto o del aparejador durante la fase de obra. Esto puede ser un grave error. La dirección técnica garantiza que la construcción cumple con el proyecto, que no hay desviaciones innecesarias y que la obra es legal y segura.
💡 Solución: En nuestro estudio te acompañamos durante toda la ejecución. Una buena dirección técnica te ahorra dinero, tiempo y disgustos. Además, es una garantía de que todo se hará bien y conforme a normativa.
8. No prever eficiencia energética desde el principio
En Cantabria, el consumo en calefacción puede representar un gasto importante a lo largo del año. Si no piensas en aislamiento, orientación y eficiencia desde la fase de diseño, pagarás más todos los meses durante décadas.
💡 Solución: Nosotros aplicamos criterios bioclimáticos incluso en viviendas económicas. Elegimos bien la orientación, ventilación y envolvente térmica para que tu casa gaste lo mínimo y viva lo máximo.
9. Cambiar de idea constantemente durante la obra
Cada modificación sobre el proyecto aprobado supone tiempo, dinero y conflictos con los gremios. A veces se quieren añadir ventanas, cambiar tabiques o rediseñar la cocina una vez la obra está en marcha. Y eso se paga.
💡 Solución: Dedicamos tiempo a la fase de proyecto, proponemos varias opciones y trabajamos contigo hasta que tengas claro el diseño. Un buen proyecto evita cambios de última hora que encarecen la obra innecesariamente.
10. No elegir un arquitecto especializado en proyectos ajustados
No todos los estudios de arquitectura trabajan con presupuestos limitados. Algunos están enfocados en proyectos de gran escala o viviendas de lujo, y no conocen los trucos ni las prioridades de quien busca construirse una casa funcional y económica.
💡 Solución: En nuestro estudio llevamos años diseñando para gente como tú: personas que quieren hacerse una casa bonita, sin lujos innecesarios, pero con cariño, detalle y sentido común. Sabemos lo que cuesta cada decisión, y nos implicamos como si fuera nuestra casa.
¿Quieres construir tu casa con cabeza y sin gastar de más?
Podemos ayudarte a evitar errores, tomar buenas decisiones desde el principio y diseñar una vivienda que se adapte a tu presupuesto y a tu estilo de vida. Escríbenos y cuéntanos tu caso, sin compromiso.
